Santo Domingo, Rep. Dom.- El estado de abandono y la mala estructuración con que se han ido levantando los espacios de recreación o “embajadas estudiantiles” de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, representan una vergüenza y un riesgo ante la delincuencia que afecta a la ciudadanía.
Justo al frente de la fachada de la Universidad Primada de América, y de la Biblioteca Pedro Mir se puede constatar el desorden, que con el paso del tiempo impera en el lugar.
Allí cada grupo de bachilleres, especialmente del interior del país, ha construido sus “embajadas” o posadas y delimitado las áreas que hoy se contraponen unas con otras.
La zona es un laberinto similar a un cementerio de bancos abandonados, donde las lápidas con los nombres de las fundaciones y personalidades que las donaron se leen a medias por el progresivo deterioro que estas experimentan; muchos asientos descansan sobre blocks rotos o trozos de concretos.
Pese a las mejoras y embellecimiento que exhiben calles principales y secundarias de la alta casa de estudios, no sucede igual con esos entornos donde el estudiantado socializa en los intérvalos en que cambian de horarios .
Falta limpieza
A parte de que las referidas áreas carecen de limpieza, poda de árboles e iluminación, se ha creado una especie de laberinto y hacinamiento que, ante una situación de emergencia, los visitantes no tienen como escapar sin resultar ilesos.
“Esto deberían de arreglarlo, porque está destruido, abandonado y de noche atracan porque esta todo oscuro”, comentó Leandro Ruiz, estudiante del segundo semestre de Bioanálisis.
Elizer Agramonte, supervisor bibliotecario, dice que el sucio obedece a que las clases ahora están siendo virtuales y ni la mayordomía ni el estudiantado les dan mantenimiento, y la mala estructuración la atribuyó a que son donaciones y cada grupo hace lo que le parece.
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