Alinstante RD.- Ella Scott solo tenía seis años cuando les expresó a sus padres que no se sentía como un niño, tras lo cual sus padres solo pensaron que era una fase, pero con el pasar del tiempo se dieron cuenta de que el pequeño estaba dispuesto a tener su identidad transgénero.
Fue cuando Ella cumplió ocho años que sus padres, Nikki, de 38 años, y Graham, de 39, tomaron la decisión de hacer una fiesta de «revelación de género», incluyendo una sesión de fotos para anunciar el viaje de la pequeña a la familia extendida.
«Con Ella es como si siempre supiera, pero nosotros simplemente no», dijo su madre Nikki.
“Siempre supimos que ella era un poco diferente, cuando era pequeña, ya que siempre fue amiga de las niñas y jugaba con los juguetes de Frozen. Tengo otros dos hijos, los hermanos de Ella, dos niños cisgénero que juegan duro pero Ella nunca quiso unirse», explica la mujer.
“A los seis años quería empezar a usar ropa de niñas como faldas y vestidos».
“Debo admitir que Ella es nuestra primera hija y que siendo todo lo que sabíamos, pensé que podría ser solo una fase. Un día de Halloween decidimos dejar que Ella eligiera su propio disfraz y ella quería ser un gato, así que usó una falda y orejas de gato», cuenta.
“Ninguno de nosotros sabía qué era lo correcto, así que le mostramos a Ella libros de personas trans porque no tenía las palabras para decirlo. Eventualmente, lo hizo, dijo que no soy un niño, que no me siento así por dentro», agregó la mujer.
Los padres tuvieron que lidiar con que su hija saliera del closet tan temprano y estaban confundidos, con la constante pregunta de si hacían lo correcto.
“Queríamos asegurarnos de que lo que estábamos haciendo no fuera dañino o perjudicial», dijeron.
Tuvieron una consulta con un psicólogo donde les aseguraron que realizaban lo correcto, por lo que dejaron que Ella tomara la iniciativa.
«En primer grado, comenzó a usar los pronombres ella/sus, finalmente se dejó crecer el cabello y se puso ropa de niña. Ella se molestó cuando su cabello no crecía rápido, pero aparte de eso, es una niña muy feliz con un carácter optimista y lo ha sido durante todo su viaje», narra Nikki.
Señalan que lo bueno de todo es que tanto los hermanos de la pequeña como el resto de su familia y amigos han sido de gran apoyo a lo largo del proceso.
Los padres le dieron la oportunidad a Ella de explorar su identidad de género en un mejor lugar al cambiarla de escuela junto a los otros hijos, debido a que en el primer grado le decían que no era niña.
«El primer grado fue confuso ya que algunos compañeros decían que no era una niña”, dijo Nikki. “Sin embargo, decidimos mudar a Ella y al resto de nuestros hijos.
En la nueva escuela, según cuenta, los compañeros y sus maestros le han manifestado su apoyo.
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