Las autoridades francesas investigan a diez hombres, con edades comprendidas entre los 29 y 50 años, por su presunta implicación en un grave caso de abuso sexual contra un niño de cinco años ocurrido en la ciudad de Lille, al norte de Francia. El caso salió a la luz tras una denuncia relacionada con una reunión privada en la que se habría producido el consumo de sustancias con fines sexuales.
Según informó la Fiscalía, la investigación se inició luego de que se alertara sobre una fiesta celebrada en el apartamento de una pareja, donde se habría utilizado una droga sintética conocida como 3-MMC. Durante ese encuentro, el menor habría sido víctima de violencia sexual agravada, presuntamente bajo los efectos de sustancias administradas sin su conocimiento.
Las pesquisas apuntan a que el padre del niño, cuya identidad se mantiene bajo reserva, habría llevado al menor al lugar y facilitado el contacto con adultos presentes en la reunión. Por estos hechos, el hombre fue imputado por agresión sexual incestuosa y por complicidad en delitos sexuales agravados en perjuicio de su propio hijo.
El expediente judicial incluye cargos por violación y agresión sexual con el uso de sustancias destinadas a alterar el estado de la víctima. Asimismo, uno de los investigados no estaría acusado de participación directa, sino de haber recibido material audiovisual relacionado con el caso sin notificarlo a las autoridades.
Actualmente, el niño se encuentra bajo el cuidado de su madre, de quien el padre se había separado con anterioridad a los hechos investigados. La justicia francesa continúa recabando pruebas para determinar las responsabilidades individuales en este caso que ha generado profunda conmoción en el país.




