Santo Domingo, Rep. Dom.- Al menos tres casos confirmados de enfermedad meningocócica, incluido un fallecimiento, han sido detectados en República Dominicana desde diciembre pasado, lo que ha generado inquietud entre especialistas en infectología debido a la alta capacidad de contagio y letalidad de esta bacteria.
Entre los casos confirmados figura una joven de 23 años, sin antecedentes médicos, que inició con síntomas gripales y posteriormente desarrolló manchas en la piel y complicaciones neurológicas. Fue diagnosticada con infección por Neisseria meningitidis en San Cristóbal, durante la segunda semana de enero. A finales del mismo mes, un hombre mayor de 50 años fue ingresado en Santiago con un cuadro neurológico similar, también confirmado como meningococo.
Médicos consultados advierten que el número real de casos podría ser mayor. Señalan que existen reportes de niños fallecidos con síntomas compatibles con meningococo, inicialmente clasificados como infecciones virales, en localidades como Villa Tapia, San Francisco de Macorís y centros hospitalarios de Santo Domingo. Las dificultades en el diagnóstico, especialmente en el interior del país, donde las muestras deben trasladarse a laboratorios especializados en la capital, estarían limitando la confirmación de más casos.
El boletín epidemiológico del Ministerio de Salud Pública correspondiente a la semana cuatro registra tres casos confirmados y una muerte. Sin embargo, especialistas insisten en reforzar la vigilancia, ya que el meningococo puede evolucionar rápidamente y resultar mortal, sobre todo en personas con sistemas inmunológicos comprometidos.
La Sociedad Dominicana de Infectología alertó recientemente sobre la circulación de casos de meningitis, incluyendo algunos asociados al meningococo. Aunque aclaran que no se trata de una alarma nacional, enfatizan la importancia de la detección y atención temprana.
Entre las recomendaciones figuran mantener los esquemas de vacunación al día, acudir de inmediato al médico ante fiebre persistente, dolor de cabeza intenso, rigidez en el cuello o alteraciones neurológicas, y evitar la automedicación. Asimismo, exhortan a reforzar medidas preventivas como la higiene de manos y el cuidado ante síntomas respiratorios.




