Un video publicado en redes sociales por Daniella Desirée Cabello Contreras, recién nombrada ministra de Turismo de Venezuela, se convirtió en viral en cuestión de horas y abrió un intenso debate público sobre su designación y su capacidad para el cargo.
En el audiovisual, la hija del dirigente chavista Diosdado Cabello expone cómo transcurre un día de trabajo al frente del Ministerio de Turismo. La pieza, de tono cercano y dinámico, la muestra recorriendo oficinas, participando en reuniones y combinando la agenda institucional con su faceta comunicacional, un estilo que ya domina por su experiencia previa en medios y plataformas digitales.
La reacción en redes no se hizo esperar. Mientras algunos usuarios valoraron la apuesta por mostrar una gestión “moderna” y cercana, otros cuestionaron el contenido del video y pusieron en duda su idoneidad para liderar una cartera estratégica, centrando sus críticas tanto en su perfil público como en su vínculo familiar con una de las figuras más influyentes del chavismo.
Más allá de la controversia, Cabello no es una desconocida en la administración pública. Antes de asumir el Ministerio de Turismo, se desempeñó como presidenta de la Fundación Marca País y de la Agencia de Promoción de Exportaciones de Venezuela, institución heredera del CENCOEX. En paralelo, ha desarrollado una carrera como cantante, influencer y productora de programas en la televisión pública.
Con más de 413 mil seguidores en Instagram y cerca de 300 mil en TikTok, su llegada al gabinete marca una clara apuesta por el peso de las redes sociales en la comunicación gubernamental. El nombramiento, realizado por la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez, se dio tras la salida de la exministra Leticia Gómez y forma parte de la reestructuración del Ejecutivo.
El video, más que una simple presentación personal, terminó convirtiéndose en el primer gran examen público de Daniella Cabello como ministra, en un país donde cada movimiento del poder se mide, cada vez más, en clave digital.




