El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó este martes la tensión con Irán al advertir que el mundo podría enfrentar consecuencias devastadoras si Teherán no reabre el estratégico estrecho de Ormuz antes del plazo fijado por Washington.
En un mensaje difundido en Truth Social, el mandatario aseguró que “esta noche podría marcar el fin de toda una civilización”, aunque dijo esperar que ese escenario no se materialice.
La Casa Blanca fijó como límite las 20:00 hora de Washington (00:00 GMT del miércoles) para que Irán restablezca el tránsito por la vía clave para el comercio global de petróleo, cerrada en represalia por acciones militares recientes de Estados Unidos e Israel.
Trump amenazó con destruir infraestructuras críticas iraníes, como puentes y centrales eléctricas, si no se cumple la exigencia. Al mismo tiempo, insinuó la posibilidad de un giro político en Irán tras lo que describió como un “cambio de régimen”, abriendo la puerta a eventuales negociaciones.
El mandatario sostuvo que aún existe margen para un acuerdo, aunque calificó la propuesta iraní como insuficiente. La crisis se produce tras semanas de escalada militar en la región, con miles de víctimas reportadas por organizaciones humanitarias.




