Un pastor de origen hondureño radicado en Estados Unidos se encuentra en el centro del debate luego de pronunciarse públicamente sobre las críticas que ha recibido por su orientación sexual y su labor dentro de la iglesia.
El líder religioso afirmó que no oculta su identidad y defendió su derecho a ejercer el ministerio cristiano, pese a los señalamientos de algunos sectores religiosos que cuestionan su liderazgo por mantener una relación con otro hombre.
Durante sus declaraciones, aseguró que cuenta con más de tres décadas de trayectoria en el servicio pastoral y destacó que su compromiso con la fe permanece intacto. Además, sostuvo que no siente vergüenza de quién es ni de su vocación religiosa.
Actualmente, el pastor desarrolla su labor en una congregación metodista ubicada en San Antonio, Texas. Según explicó, la iglesia donde sirve promueve un enfoque de inclusión y apertura, acogiendo a personas de diferentes contextos y realidades.
Sus declaraciones han generado diversas reacciones en redes sociales y entre comunidades religiosas, reavivando el debate sobre la diversidad y la participación de personas LGBTQ+ dentro de algunas denominaciones cristianas.




