El actual ministro de Cultura de República Dominicana y reconocido productor rompió el silencio sobre la intimidad de su matrimonio con Johanna Peña Dumé. “Una familia es una empresa”, aseguró sin filtro.
Entre risas y complicidad, el ministro de Cultura, productor de televisión y cine, Roberto Ángel Salcedo —conocido popularmente en el ambiente artístico como “Robertico”— se soltó en una entrevista que dio de qué hablar. Sin rodeos, el funcionario confesó que en su hogar no es él quien lleva las riendas del dinero, sino su esposa, Johanna Peña Dumé, quien ostenta el control absoluto de las finanzas familiares.
La revelación surgió durante su paso por el popular podcast del comunicador Vincent Carmona Arias, alias “El Dotol Nastra”. Fiel a su estilo, el entrevistador quiso picar la nota y le preguntó directamente de cuánto era la “mesada” que le entregaba a “la jefa”. Salcedo, entre risas, frenó en seco la especulación y aclaró los tantos: no existe ninguna cuota fijada, sino que ella administra de manera directa todos los ingresos de la casa.
“Ella tiene un control de las finanzas, no es una mesada propiamente dicha; lo que digo es que ella tiene el control”, disparó el productor, dejando al descubierto el engranaje económico del matrimonio.
Un método millonario y un consejo que encenderá el debate
Far de quedarse en la simple anécdota, Robertico dio un paso más allá e invitó a otras parejas a copiar su modelo, aunque reconoció que su postura puede levantar polémica entre los sectores más tradicionales.
“Yo sé que hay muchos hombres que me estarán viendo, me estarán escuchando, y no van a estar de acuerdo con lo que digo, pero al final una familia es una empresa”, lanzó tajante.
Para el funcionario, la clave del éxito radica en la unificación de criterios: “Si usted logra coordinar los ingresos y generar una política uniforme de maximizar esos recursos, en lugar de que cada quien por su lado trate de derrochar, usted podría contribuir a que el patrimonio aumente”.
15 años de éxito y la fórmula de la tranquilidad
El polifacético conductor explicó que delegar esa responsabilidad le devolvió la vida, permitiéndole enfocar todas sus energías en sus compromisos públicos y privados sin el dolor de cabeza de la administración doméstica.
“Yo he probado eso en los últimos 15 años y ha sido de mucho provecho para nuestra familia; yo no tengo el control administrativo de la casa, lo que me permite dedicarme a las actividades que he estado desarrollando”, concluyó.
Robertico y Johanna Peña Dumé dieron el “sí, acepto” el 14 de noviembre de 2009 en una elegante ceremonia en el reconocido restaurante Taboo Bamboo de la capital dominicana. Hoy, con tres hijas en común y más de una década y media de camino recorrido, la pareja demuestra que la confianza —y una buena gestión contable— sigue siendo la clave de su balance perfecto.
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