El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX marcó un hito sin precedentes en la historia del evento. Bad Bunny protagonizó la actuación musical más vista desde que se tiene registro, según datos oficiales de la cadena NBC, encargada de la transmisión.
La presentación fue seguida por 135,4 millones de espectadores, una cifra que podría ascender hasta 142,3 millones al incluir visualizaciones en plataformas digitales y audiencias fuera del hogar. Con ello, el artista puertorriqueño superó el récord establecido un año antes por Kendrick Lamar y dejó atrás marcas históricas como la de Michael Jackson en 1993.
Durante 13 minutos, Bad Bunny ofreció un show interpretado íntegramente en español, algo inédito para un artista que encabezara en solitario el descanso del Super Bowl. Aunque otros intérpretes latinos habían participado anteriormente —como ocurrió en 2020 con Shakira y Jennifer Lopez—, nunca antes un artista de origen latino había liderado el espectáculo en su totalidad y en su lengua materna.
El cantante, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, consolidó así su impacto global y reforzó la presencia de la música latina en uno de los escenarios más influyentes de la cultura popular estadounidense.




