Cada vez que sale el nombre de Jeffrey Epstein en los medios, tiembla medio mundo. Desde las personas anónimas, que se ponen en guardia ante el inminente relato de algún suceso escabroso, hasta las celebridades, que temen que su identidad se vea manchada al verse asociada con el depredador. Y algo así ha ocurrido con las nuevas revelaciones del Departamento de Justicia estadounidense, publicadas por la revista ‘People’, que ha filtrado la lista de contactos del fallecido magnate.
Fue en la noche del jueves cuando la administración estadounidense publicó un esperado conjunto de documentos relacionados con Jeffrey Epstein, incluida su lista de contactos, registros de vuelo y una lista de pruebas que el Gobierno acumuló en su contra. El documento, de aproximadamente 200 páginas, enumeraba celebridades y políticos que habían tenido amistad con el pedófilo, lo que no necesariamente implica su participación en los hechos delictivos del pedófilo, ni mucho menos. Otra cosa es la incomodidad de sigue generando verse asociado de una forma a otra con un apellido tan manchado como es el de Epstein.
Entre los nombres famosos en la lista de contactos de Epstein publicada por el Departamento de Justicia están Mick Jagger, Michael Jackson, el actor Alec Baldwin, Ethel Kennedy, la madre de Robert F. Kennedy Jr., el exgobernador de Nueva York Andrew Cuomo, la supermodelo Naomi Campbell o la artista Courtney Love.
Y más nombres: Bob Weinstein (el hermano de Harvey Weinstein), David Koch, el difunto senador Ted Kennedy, el actor Ralph Fiennes, Kerry Kennedy, el abogado Alan Dershowitz, John Kerry, el también actor Dustin Hoffman, el empresario Jon Huntsman, Ivana Trump, Ivanka Trump, la modelo y actriz Liz Hurley… Curiosamente, el nombre del presidente no estaba en la lista de contactos.
No es una lista de «clientes»
Ante la expectación generada, lo primero que hizo el Departamento de Justicia estadounidense fue avisar de que no se trataba de una «lista de clientes», sino que se limitaba a incluir los nombres de las personas que figuraban en la amplísima lista de contactos de Epstein, un hombre que se movía a todos los niveles de la escala política, social y empresarial del país.
Si bien se reveló la lista de nombres, se tacharon sus direcciones e información de contacto. La gran mayoría de los nombres de la lista, si no todos, habían sido denunciados previamente en los años de demandas y filtraciones de documentos en el caso.
Además de la lista de contactos, el Departamento de Justicia publicó una lista censurada de las masajistas, cuyos nombres fueron tachados porque eran víctimas. Había 254 nombres en esa lista. En la carpeta también figuraban los registros de vuelo del jet privado «Lolita Express» -todo es escabroso en su vida- en propiedad de Epstein, que anteriormente se habían hecho públicos con censuras. Otra carpeta adicional aparecía completamente censurada porque contenía los nombres de las víctimas de Epstein.
Anteriormente ya se habían hecho públicas dos copias del conocido como «pequeño libro negro» de Epstein con 349 nombres próximos a él durante la década de 1990. Una copia fue subastada, para sorpresa de nadie en el país donde todo se compra y se vende.
En demanda de más información pública
Se desconoce si habrá más revelaciones de información por parte de la administración estadounidense relacionada con Epstein, pero todo parece indicar que hay más carpetas adicionales. «Ahora lo interesante es que todos estamos esperando noticias sensacionalistas», ha dicho la popular influencer Liz Wheeler en su pódcast durante la transmisión en directo de la revelación de los documentos.
Los críticos, como la diputada Anna Paulina Luna (republicana por Florida), que lidera un grupo de trabajo republicano de la Cámara de Representantes sobre transparencia gubernamental, exigieron rápidamente más información. «Esto no es lo que nosotros o el pueblo estadounidense pedimos y es una completa decepción. ¡Dadnos la información que pedimos!», proclamó casi a gritos.
El director del FBI, Kash Patel, prometió que «no habrá encubrimientos ni ocultación de documentos ni se dejará piedra sin remover». «Si se han ocultado registros, los descubriremos. Y llevaremos todo lo que encontremos al Departamento de Justicia para que sea evaluado por completo y difundido de manera transparente al pueblo estadounidense. Como debe ser», resumió.
Jeffrey Epstein se declaró culpable en Florida en 2008 de delitos de prostitución infantil y suscribió un acuerdo de culpabilidad privado que le llevó a cumplir solo 13 meses en prisión en un programa de trabajo en libertad condicional. Apareció ahorcado en la cárcel mientras esperaba el juicio. Su mano derecha, Ghislaine Maxwell, fue condenada más tarde por tráfico sexual y actualmente cumple 20 años de prisión.