Al menos 21 personas fallecieron este domingo tras una colisión ferroviaria ocurrida en la provincia de Córdoba, al sur de España, donde dos trenes que transportaban a cientos de pasajeros impactaron violentamente, según confirmaron autoridades de la Guardia Civil.
Aunque aún no se ha ofrecido una cifra oficial total de lesionados, los servicios de emergencia de Andalucía informaron que al menos 25 personas resultaron gravemente heridas, mientras continúan las labores de asistencia y rescate en la zona del siniestro.
De acuerdo con el ministro de Transportes, Óscar Puente, varios vagones del tren privado Iryo descarrilaron en el municipio de Adamuz e invadieron la vía contraria, donde circulaba un tren de alta velocidad de Renfe, provocando un impacto de gran magnitud. Como consecuencia, dos vagones del tren de Renfe salieron despedidos, elevando el número de víctimas.
Puente, quien sigue de cerca la evolución del accidente desde el Centro de Gestión de Red H24 de Adif, en Madrid, calificó la situación como “muy grave” y subrayó que la prioridad es atender a las víctimas y esclarecer lo ocurrido.
Testigos del hecho relataron momentos de pánico. Uno de los pasajeros describió el choque como una sacudida similar a “un terremoto”, tras lo cual la tripulación solicitó por megafonía la ayuda de personal sanitario entre los viajeros. Algunos vagones quedaron volcados y con ventanales destrozados, lo que obligó a romper cristales para facilitar la evacuación.
Los pasajeros fueron trasladados hacia el apeadero de Adamuz, mientras continúan las investigaciones para determinar las causas exactas del accidente, considerado uno de los más graves registrados en la red ferroviaria española en los últimos años.
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