Santo Domingo, Rep. Dom.- En un desenlace que pone de manifiesto el poder de la cooperación internacional, una niña de 4 años, víctima de un secuestro que la separó de su madre hace tres años, ha regresado por fin a su hogar. La menor, que fue secuestrada en México cuando solo tenía 11 meses de edad, fue encontrada y rescatada en República Dominicana gracias a una compleja investigación que unió a las autoridades de ambos países.
La dramática historia comenzó en Guadalajara, México, cuando la niña fue retenida ilegalmente por su presunto padre biológico y ex pareja de la madre, Miguel Antonio Torres Hernández. Este hombre, también conocido bajo los nombres de Kevin León Wooden y Shaban Kuka, trasladó a la niña a la República Dominicana con documentos falsificados, suplantando su identidad y, de forma violenta, alejándola de su madre, de nacionalidad colombiana.
Al enterarse de lo sucedido, la madre de la niña presentó una denuncia ante la policía de Guadalajara, lo que activó una investigación internacional y motivó la emisión de una Alerta Amber y una orden de captura contra Torres Hernández.
El rescate en República Dominicana
La investigación, liderada por la Dirección Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Dinnaf) y la Interpol en República Dominicana, culminó el 23 de julio con el rescate de la menor. En un allanamiento en el sector de Bella Vista, los fiscales, con el apoyo de agentes de la policía, encontraron a la niña y la pusieron bajo la protección del Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani).
Como parte del proceso, se realizó una prueba de ADN que confirmó con un 99.9% de certeza el parentesco entre la niña y su madre. A partir de ese momento, la Procuraduría General de la República dispuso que la niña ingresara al programa de víctimas y testigos protegidos, brindándole el apoyo psicológico y emocional necesario para reunirse de forma segura con su madre.
Los imputados enfrentan la justicia
Gracias a la orden de captura de la Interpol, Miguel Antonio Torres Hernández fue arrestado y se le impuso una coerción de tres meses de prisión preventiva en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR-17) Najayo Hombres, en San Cristóbal.
Asimismo, Viviana Villarreal Cambero, quien presuntamente ayudó a Torres en el secuestro y la suplantación de identidad de la menor, también enfrenta la justicia. Como medida de coerción, se le impuso una garantía económica de RD$800,000, impedimento de salida del país y presentación periódica ante las autoridades.
Este caso, que involucra a la Dirección General de Persecución del Ministerio Público, la Dinnaf y la Fiscalía del Distrito Nacional, continúa bajo investigación. Torres Hernández y Villarreal Cambero son acusados de violar el Código para el Sistema de Protección y los Derechos Fundamentales de Niños, Niñas y Adolescentes (Ley 136-03) y la Ley sobre Tráfico Ilícito de Migrantes y Trata de Personas (137-03).
La exitosa resolución de este caso resalta la importancia de la colaboración internacional para combatir delitos transnacionales y devolver la esperanza a las familias que han sido víctimas de estas tragedias.




