Zendaya ha vuelto a coronarse como icono de estilo al rescatar una pieza con historia propia. Durante su reciente aparición en unos premios de belleza, la actriz lució un minivestido blanco asimétrico que evoca la sofisticación de dos leyendas: Whitney Houston y el personaje de Carrie Bradshaw.
El diseño original, creado por la firma Eugene Alexander en los años 80, saltó a la fama en 1987 cuando Houston lo lució en la portada de la revista Life. Décadas después, la pieza fue reinventada para la gran pantalla en Sexo en Nueva York (2008), donde Sarah Jessica Parker —quien personalmente pidió añadir el característico aplique floral XL— lo convirtió en un referente de la moda urbana.
Aunque la versión elegida por Zendaya es una pieza vintage de la marca Caché inspirada en aquel diseño histórico, el gesto de la actriz ha sido aplaudido por su estilista, Law Roach, como un homenaje a dos figuras que transformaron la cultura pop y la moda. Con este guiño, Zendaya reafirma su capacidad para conectar el archivo histórico de la moda con la estética actual.




